¿ Es posible leer el tabaco?
La tabacomancia es una forma de adivinación que utiliza el humo o las cenizas de un puro, habano o cigarrillo, muy popular en lugares como Cuba pero que también se ha expandido a varios países de Latinoamérica. La santería como la conocemos hoy viene de Nigeria, que es una combinación de la religión cristiana y la religión yoruba. Ellos usaban el tabaco para espantar a los malos espíritus. Prendían y fumaban el tabaco.











Fresco, ligero, afrutado y floral son algunas de las características de un buen Vino Blanco, por lo que sugerimos maridarse con un MANAGER BLACK , rico puro de elegante presencia, bien balanceado , con un tiro y combustión excelentes, suculento de principio a fin, evolucionará a cada tercio manteniendo un sabor caramelizado, lo cual genera una fumada placentera que desfrutará a cada bocanada.




Los vinos de cuerpo ligero son ideales para los puros más suaves, mientras que los tintos más pesados y con más cuerpo resisten mejor las mezclas más atrevidas. Ten en cuenta que no todos los vinos son aptos para los puros. La base de un buen maridaje radica en comprender cómo interactúan los sabores. Los puros y el vino son complejos por sí solos y combinarlos requiere equilibrio y atención al detalle.
La otra corriente se da en México, con los mayas, quienes ya fumaban el tabaco y lo usaban para cierto estado de éxtasis que podía producir el tabaco de orden natural. Ellos usaban el tabaco para ciertas ceremonias, sobre todo cuando se presentaban los equinoccios y solsticios en las cuatro estaciones del año. Desde la antigüedad se creía que el humo tenía propiedades mágicas, ya que el fuego era la fuente primordial de calor, de iluminación, aquella que protegía a la gente no sólo del clima, sino también de bestias amenazantes. Aunque se extinguía, el humo seguía dando calor y se alejaba en el aire dibujando figuras que despertaron la curiosidad de la gente.
El humo lo usaban también para rituales de protección y purificación. Había adivinos en las comunidades que lo aspiraban, tras quemar hierbas o carbones, para poder entrar en su especie de 'trance' mágico y así, adivinar lo que querían los dioses o inclusive adivinar el futuro de las personas.

