Conoce el puro más caro

Un millón de dólares reducido a cenizas en, tan solo, unos pocos minutos. Aunque pueda sonar a ciencia ficción o al argumento de una disparatada película, la realidad va por otro camino. La compañía Gurkha Cigars ha decidido lanzarse a la piscina del lujo y comercializar el ya bautizado como 'el cigarro más caro del mundo'. Se llama Royal Courtesan y cada uno de sus ejemplares alcanza los seis ceros. ¿Hemos tocado ya techo con esto de la exclusividad?

Confeccionar un producto tan caro no es tarea fácil. Hay que utilizar no solo los mejores ingredientes, sino también procesos técnicos nunca vistos. Ahí es donde han decidido poner el ojo los responsables de Gurkha Cigars.

"Utilizamos ingredientes que nunca hubieses podido imaginar y el mayor de los cuidados", afirman. Fabricados completamente a mano, estos exclusivos cigarros se infusionan primero cognac Louis XIII Black Pearl de Remy Martin, cuyo precio por botella puede llegar a alcanzar, fácilmente, los 150.000 euros. Así empieza ya a entenderse el precio del resultado final...

Los Royal Courtesan se rellenan con tabaco únicamente regado con 'Fiji water', una de las aguas más caras y puras del planeta -además de ser la favorita de las celebrities, sobre todo, estadounidenses-, y un ingrediente especial obtenido de 'tierras antiguas del mismo Himalaya'. El misterio, en los productos de alto lujo, es siempre algo esencial. Y como broche final, el cigarro se envuelve con una hoja de oro puro y se realizan incrustaciones de diamantes de cinco quilates. Todo para poder disfrutar de una experiencia inigualable al alcance, claro, de muy pocos. El cuidado que supone manipular cigarros valorados en un millón de dólares ha hecho que Gurkha Cigars no deje nada al azar.

Los pocos elegidos que se animen a disfrutar de la experiencia del Royal Courtesan recibirán su pedido de manos de un mensajero específicamente designado para ello y que, además, velará por la integridad del producto en todo momento.

El Whiskey añejado en barricas conserva su característica en sabor con notas de caramelo, maíz, madera y vainilla, ideal para maridarse con un CHURCHILL BLACK.

Un maridaje especial sin lugar a duda, con notas especiadas muy tenues, genera un deje ahumado al fondo del paladar, lo que lo hace sutil pero interesante, el Whiskey destaca lo mejor de este tabaco a cada bocanada.